Sabés cuánta proteína tenés que comer. El problema no es el número — es que el día se te complica antes de llegar a la mitad.

El mínimo de referencia es 0,8 g de proteína por kilo de peso al día. Si entrenás o buscás mantener la tonicidad muscular con los años, la cifra sube a entre 1,2 y 2 g por kilo. El número no es el problema — el problema es dónde se pierde a lo largo del día.

Así se pierde la proteína, comida por comida

Un café con dos tostadas de mermelada al desayuno. Una fruta o una barrita a media mañana. Una ensalada "liviana" al mediodía, sin nada que la sostenga. Un café con algo dulce a la tarde. Recién en la cena aparece un poco de carne o pollo — y para entonces, ya perdiste dos tercios del día sin sumar casi nada.

Ese patrón, repetido, explica por qué tantas personas comen "sano" y aun así no llegan a la proteína recomendada por día.

3 ajustes simples para llegar

  • Sumá una fuente de proteína real en el desayuno y en la merienda, no solo en el almuerzo o la cena
  • Repartila en 3 a 4 comidas de 25 a 30 g cada una — el cuerpo la aprovecha mejor así que en una sola toma grande
  • Usá un batido para cubrir lo que la comida no llegó a darte, en vez de forzar otra comida completa

High Protein tiene 27 g de proteína por scoop: whey protein + colágeno hidrolizado. Un batido a media mañana o a la tarde alcanza para cerrar la brecha del día.